Las emigraciones judías a América Latina comenzaron a surgir ya a finales del siglo pasado. Con dichas inmigraciones se crearon, lógicamente, tipos de instituciones, pero básicamente en su origen la vida judía giraba en torno a lo tradicional, la sinagoga y las relaciones que hacían dentro de un marco social más o menos circunscrito a la propia comunidad.
La emigración de judíos europeos fue cambiando el mapa social comunitario judío en América Latina.
En 1927 se crea una Filial de B’nai B’rith en la ciudad de Panamá, ya que quienes llegaban de Europa traían consigo la pertenencia a la institución como brazo ejecutor de apoyo social y cultural a la comunidad.
En ese marco y con esos conceptos se crea en 1932 la B’nai B’rith en la República Argentina.
En 1936, con integrantes básicamente de origen sefaradí, se crea la primera Filial de B’nai B’rith en la Republica Oriental de Uruguay.
Entre 1940 y 1950 surgen Filiales de B’nai B’rith en Bolivia, Chile y Ecuador.
En 1953 se promueve la creación de un Consejo Latinoamericano que coordina a todas las Filiales de B’nai B’rith del continente, y promueve la creación de otras: Río, San Pablo, Cali y Caracas.
En 1959 la B’nai B’rith de América Latina se constituye en Distrito. Así queda durante varios años agrupada y coordinada, pero al mismo tiempo, creciendo a través de la formación de Filiales en distintas ciudades. Sin embargo, el ámbito territorial que abarcaba el Distrito era muy grande para mantener un flujo ágil de comunicación y atención efectiva de toda la temática que abarca B’nai B’rith. Ante ello, en 1965 se crea el Distrito 23 conformado por Méjico, Guatemala, Honduras, El Salvador. Costa Rica, Panamá, Colombia, Venezuela, Curazao, Cuba, Jamaica, Islas Vírgenes, Puerto Rico y Martinica. Poco tiempo después, Perú y Ecuador pasan a integrar el Distrito 23.
Hoy en día, además del Distrito 23 al cual pertenece Venezuela, las filiales latinoamericanas están agrupadas en los Distritos, 20, 27, 28.
Desde junio del 2013 la Sede de B’nai B’rith Latinoamérica se encuentra en Santiago de Chile.
Por consiguiente, luego de más de 60 años de historia de la B’nai B’rith en América Latina, plena de realizaciones en todos los ámbitos de acción de la Organización, cuenta con cinco Distritos en el continente.
En Paraguay existe una Filial, Asunción, en el marco de una pequeña y muy laboriosa colectividad judía radicada fundamentalmente en Asunción. En Uruguay, existen hoy 16. Filiales radicadas en Montevideo y trabajando dentro de las pautas generales conocidas en proyectos de servicio, cultura, difusión y defensa de los derechos humanos, que constituyen los pilares básicos del quehacer beneberithiano en el mundo judío.